El Protagonismo de las Segundas Marcas en Argentina

Gracias a la realidad económica de la Argentina, las segundas marcas han emergido como un componente crucial. Estas marcas, también conocidas como marcas B o marcas blancas, se caracterizan por ofrecer productos similares a los de las marcas líderes pero a precios más accesibles. Esta estrategia ha captado la atención de un segmento significativo de consumidores que busca calidad a precios reducidos, especialmente en un contexto económico desafiante.

Una de las principales ventajas de las segundas marcas es su accesibilidad económica. Según un informe de Kantar Worldpanel, en 2022, más del 40% de los hogares argentinos compraron segundas marcas en categorías de consumo masivo, evidenciando una tendencia creciente hacia la búsqueda de ahorro sin sacrificar la calidad. Las segundas marcas también juegan un papel esencial en fomentar la competencia y diversificación en el mercado. 

La presencia de estas marcas obliga a las marcas líderes a mejorar su propuesta de valor, ya sea a través de la innovación, la mejora de la calidad o la reducción de precios. Esto, en última instancia, beneficia a los consumidores, quienes pueden acceder a una mayor variedad de productos a precios más competitivos.

Las segundas marcas suelen estar más adaptadas a las necesidades y preferencias del consumidor local. Empresas como La Anónima y Día% han desarrollado estrategias específicas para el mercado argentino, ofreciendo productos que se alinean con los gustos y hábitos de consumo locales. Esta capacidad de adaptación es una ventaja competitiva significativa frente a las marcas internacionales que pueden no estar tan sintonizadas con las particularidades del mercado argentino.

Las segundas marcas representan aproximadamente el 25% del volumen total de ventas en el sector de alimentos y bebidas en Argentina. Según el diario La Nación, distintos sectores identificaron cambios en los hábitos de compra de los consumidores. Este dato subraya la importancia de estas marcas en la canasta básica de los argentinos y su creciente penetración en otros sectores como el de limpieza y cuidado personal.

Un informe de Nielsen reveló que el 70% de los consumidores argentinos está dispuesto a probar segundas marcas si el precio es significativamente menor que el de las marcas líderes. Este comportamiento se ve impulsado por promociones y ofertas especiales, así como por una mayor confianza en la calidad de estos productos.

El mercado de segundas marcas en Argentina ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años. Entre 2019 y 2023, se observó un incremento del 15% en la cantidad de productos de segundas marcas disponibles en los supermercados y tiendas minoristas, según datos de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM).

La Anónima, una de las principales cadenas de supermercados en Argentina, ha desarrollado una línea de segundas marcas que ha logrado posicionarse exitosamente en el mercado. Su estrategia se basa en ofrecer productos de calidad comparable a las marcas líderes pero a precios más accesibles, además de enfocarse en la producción local para reducir costos y asegurar frescura.

Día%, otra cadena de supermercados con fuerte presencia en Argentina, ha apostado por la innovación en su línea de segundas marcas. Implementando estrategias de marketing que destacan la calidad y el ahorro, Día% ha logrado fidelizar a un segmento importante de consumidores que valoran la relación calidad-precio.

Uno de los principales desafíos para las segundas marcas es mantener la calidad de sus productos para asegurar la confianza del consumidor. La percepción de que los productos de segundas marcas son de menor calidad ha disminuido, pero es fundamental que las empresas continúen invirtiendo en controles de calidad y en mejorar continuamente sus productos.

La expansión hacia nuevos segmentos y mercados es una oportunidad y un desafío. La sostenibilidad y la responsabilidad social se han convertido en factores importantes para los consumidores. Las segundas marcas deben integrar prácticas sostenibles en su cadena de producción y comunicación para alinearse con las expectativas actuales del mercado.

El impacto económico de las segundas marcas en el mercado argentino es significativo. No solo ofrecen una alternativa económica para los consumidores, sino que también contribuyen a la economía local mediante la creación de empleo y el apoyo a la producción nacional. Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las segundas marcas han contribuido a la generación de más de 20,000 empleos directos e indirectos en los últimos cinco años.

Las segundas marcas han demostrado ser una parte esencial del mercado argentino, ofreciendo una alternativa valiosa para los consumidores que buscan equilibrio entre calidad y precio. Su capacidad para adaptarse a las necesidades locales, fomentar la competencia y contribuir al ahorro de los hogares argentinos las posiciona como un actor clave en la economía del país. A medida que las segundas marcas continúan evolucionando, su papel en el mercado argentino se volverá aún más relevante, presentando tanto oportunidades como desafíos para las empresas y los consumidores por igual.

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